«Mi aspiración es ser un gran violinista» (El Mundo, 20.09.2013)

El violinista de 14 años Jacobo Christensen interpreta hoy en el Palau de la Música (19:30 horas en la Sala Iturbi) el Concierto para violín de Mendelssohn, última cita del ciclo estival gratuito de la Orquesta de Valencia. EL MUNDO habló con esta joven promesa del violín sobre su participación.

Pregunta.- Interpretas el primer movimiento del concierto de Mendelssohn, uno de los más conocidos del repertorio universal. ¿Qué te sugiere esta obra?

Respuesta.- Lo que más admiro de esta obra es cómo Mendelssohn haciendo sólo las notas de acorde de mi menor al principio, sin ningún tipo de modulación, consigue una melodía que es más increíble que cualquier otra que intenta rebuscar tanto en los acordes. Armónicamente es una composición muy sencilla, pero tiene una sensibilidad que no consiguen muchos compositores en sus obras.

P.- ¿Qué supone para ti tocar junto a una orquesta como la de Valencia?

R.- Yo nunca he tocado con una orquesta sinfónica, sólo con orquestas de cuerda. Para mí, el hecho de tocar de solista con una orquesta como es la Orquesta de Valencia, que yo admiro tanto desde pequeño, es todo un sueño.

P.- Tocar en público produce respeto, ¿te sientes cómodo?

R.- La verdad es que me siento muy acogido tanto por los profesores de la orquesta como por el director. Pero sí que es cierto que subirse a un escenario, y más como
solista, impone respeto y los nervios son inevitables. Aunque tengo que reconocer que cuando uno se mete en la música y además en una pieza tan bonita de Mendelssohn, los nervios acaban transformándose en felicidad.

P.- ¿Qué violinistas musicales admiras?

R.- Admiro a muchos violinistas pero principalmente a Itzhak Perlman y Maxim Vengerov. A éste último lo admiro muchísimo porque para mí Vengerov ha sido una gran inspiración y, a veces, la única que he tenido en mi vida. Lo admiro tanto como persona como por la capacidad interpretativa y musical que corre por sus venas.

P.- ¿Y compositores?

R.- Los compositores a los que más admiro son Tchaikovski, Sibelius, Beethoven, Brahms y Mozart. De Tchaikovski me asombra toda la magia que transmite su música. Un minuto de su música refleja toda su vida. Y de Sibelius, basándome
en su concierto para violín, no deja de sorprenderme que desde el principio que se escucha esta obra entren escalofríos por las sensaciones y emociones que transmiten. Es como estar viendo una película.

P.- ¿Cuál es tu aspiración?

R.- Mi aspiración en la vida es ser un gran violinista y ser feliz.

Por Daniel Borrás, 20.09.2013 | Ver en PDF